¿Tú habrías disparado?

Análisis del incidente de Carabanchel

  1. La preparación para el combate
  2. La situación en el servicio de Carabanchel
  3. Hablemos de los principios básicos de actuación
  4. Y entonces llega el coche de apoyo…
  5. Un certero disparo a la pierna
  6. ¿La munición más adecuada?
  7. ¿Algo que añadir?

Todos hemos podido ver la actuación de dos parejas de Policías Nacionales en el barrio de Carabanchel, en Madrid, en la que se enfrentaban (o más bien se defendían) a un individuo armado con un cuchillo.

Mucho se ha hablado sobre la reacción de la Policía que fue directamente agredida, mientras corría hacia atrás encañonando al sujeto con su arma, al tiempo que el sujeto intentaba llegar hasta ella con su cuchillo.

Muchos “guerreros” del teclado le han reprochado que no abriese fuego, que no disparase contra el tipo que intentaba matarla.

He leído comentarios diciendo que no es apta para el servicio, que no debería estar uniformada en la calle.

Seguramente cuando viste el vídeo, al igual que hice yo, pensabas “dispara ya, dispara ya!!!” mientras la veías correr hacia atrás esquivando el cuchillo por centímetros.

Pero, ¿tú habrías disparado? ¿Está mal lo que hizo ella? ¿Actuó correctamente el compañero del coche Z que llegó en apoyo y le disparó en una pierna al individuo?

En mi modesta posición como Policía en activo y Perito en Uso de Fuerza, quiero aportar un breve análisis de la situación desde mi punto de vista.

Analicémoslo un poco.

La preparación para el combate

Todos los policías durante nuestro periodo de formación recibimos instrucción en tiro e intervención policial.

Por lo general es, cuanto menos, obsoleta, basada en principios y creencias que se han demostrado inexactos en algunas ocasiones e inciertos en otras.

Existen excepciones, por supuesto, pero suelen tener su origen en el empeño e interés de compañeros volcados en su profesión e insatisfechos con la formación recibida, que adquieren conocimientos sobre la materia para después poder instruir a sus plantillas o allí dónde se les requiera.

En este sentido, grandes referentes de nuestro país como Ernesto Pérez Vera, David Berengueras o Cecilio Andrade, entre otros, realizan una labor divulgativa y formativa incansable para lograr que cambien los paradigmas actuales de la enseñanza táctica.

Así pues, y sin entrar a valorar directamente la formación recibida por parte de la Policía protagonista del suceso, es evidente que era insuficiente, o no hizo en ella la suficiente mella como para sobreponerse a sus instintos y actuar de manera diferente a como lo hizo.

La situación en el servicio de Carabanchel

La Policía protagonista llevaba menos de una hora en la calle. Acababa de empezar sus prácticas.

Con ese nivel de experiencia, la preparación recibida y el stress de combate en pleno auge, nublando sus sentidos e impidiéndole razonar objetivamente, poco más se le puede pedir a esa funcionaria.

Fueron comisionados para acudir a un domicilio porque un individuo agresivo estaba profiriendo amenazas con un cuchillo.

El binomio de la Policía se encontraba a una buena decena de metros cuando se desarrolló la acción.

Por circunstáncias de la actuación, que ya llevaba un rato en marcha, no estaba próximo a su compañera.

Es normal. Las actuaciones son siempre impredecibles y te mueves y actúas en función de lo que hace el individuo con el que tratas.

Pero no dudó en acudir en auxilio de su compañera, defensa en mano, cuando la vió en peligro.

Ese sería el único reproche que puedo encontrar en esas circunstáncias.

¿Defensa contra cuchillo blandido por un sujeto con clara voluntad de herir o matar?

Ni hablar!

Hablemos de los principios básicos de actuación

A un sujeto con un arma con capacidad letal hay que enfrentarse con un medio que permita detener su amenaza, y en este caso el único factible es el arma de fuego (y de nuevo sale a la palestra la necesidad de dotar a los policías con Taser para solucionar estas situaciones)

Los principios básicos de actuación nos marcan que el medio empleado debe ser oportuno, y no hay mejor oportunidad que la defensa contra un arma blanca.

Cualquier agresión contra alguien, sea policía o no, provoca que para repelerla o neutralizarla, se deba usar la fuerza.

Por tanto, el principio de oportunidad queda plenamente acreditado.

También nos dice que debe ser congruente, y por tanto debe estar equilibrado el medio empleado para repeler la agresión con el medio empleado para producirla. En esta situación un arma letal es enfrentada con otra arma letal.

Y, por último, debe ser proporcional, por lo que no solo se debe usar el instrumento adecuado, sino que se uso no debe ser desmedido y debe adaptarse a la situación. Aquí, el tiro realizado más adelante, está más que justificado.

La Policía no disparó, pero no debemos juzgarlo como un fallo de ella, sino del sistema en el que nos encontramos todos inmersos y que acusa una evidente falta de preparación para el combate.

El miedo al reproche penal, el efecto túnel, la conducta inconsciente dominada por la emoción y no por la razón…

No disparó porque no estaba adecuadamente preparada para ello, al igual que no lo está la inmensa mayoría de policías de este país.

Y entonces llega el coche de apoyo…

El coche que llegó en apoyo ya lo hizo de manera brillante, apartando al individuo de la compañera y arrinconándolo.

El Policía que ocupaba el asiento del copiloto se bajó sabiendo a que tipo de situación acudía, así que contaba con esa pequeña ventaja.

Visualizarnos en una situación antes de que ocurra nos ayuda a actuar de forma más correcta llegado el caso.

La práctica de la visualización, aunque no parezca muy útil a priori, tiene su parte de eficacia.

De hecho, los deportistas en competición la practican habitualmente para focalizarse y obtener mejores resultados.

Es algo tan sencillo, pero a la vez tan infrautilizado, como verse a uno mismo en tercera persona, desde fuera, consiguiendo aquello que se persigue, o al menos ejecutándolo con una técnica perfecta.

A favor del policía de apoyo, podemos decir que también tenía más experiéncia, y eso ayuda a la hora de aprender a controlar nuestras emociones en situaciones tan comprometidas.

Encaró al sujeto, le advirtió que soltase el cuchillo, mantuvo la distáncia… y solo cuando este arrancó a correr hacia él, efectuó un disparo.

Un certero disparo a la pierna

Sobre el lugar en el que le disparó… bueno, podría decir que lo hizo con toda la intención, intentando incapacitar al sujeto con el mínimo daño posible.

Pero en una situación como la que se encontraba, con su vida en peligro, y encarando al portador del arma, es muy posible que efectuase el disparo sin tiempo a apuntar.

Nuestro cerebro reptiliano es el responsable de nuestra conducta más instintiva, y el que “toma el mando” en situaciones de vida o muerte.

Es precisamente nuestro instinto de supervivéncia el que nos impide en ese momento “tapar” la amenaza con nuestra pistola.

Es muy probable que el Policía simplemente abriese fuego, y al estar la pistola encarando el tren inferior del individuo, acabase impactándole ahí.

Pero eso es algo que solo él sabe.

¿La munición más adecuada?

Otro tema a tratar, pero que es demasiado extenso como para detallarlo aquí, es el de la munición empleada.

Por norma general, los policías de este país llevamos munición semi-blindada en nuestras pistolas.

Hay suficientes casos documentados que demuestran que dicha munición puede atravesar al sujeto al impactarlo, no ejerciendo el efecto neutralizador inmediato que sería deseable.

Por no hablar del peligro que supone la bala traspasada, que va sin control y que puede, como ha ocurrido en ocasiones, herir o matar directamente o mediante un rebote a personas ajenas a la situación.

Pero, como he comentado, el tema da para un post íntegramente dedicado a eso, así que lo trataré más adelante.

¿Algo que añadir?

Y hasta aquí mi análisis personal y particular de la actuación en la que por desgracia se vieron involucrados cuatro compañeros de la Policía Nacional.

Si no estás de acuerdo, o por el contrario te encanta, me gustaría saber tu opinión.

Visita la sección de Contacto y házmelo saber.

Un saludo