¿Tú eres de los que prefieren sangrar o sudar? Sorprendentemente la mayoría de los policías eligen la primera opción.

Antes de nada debes saber que yo no vendo nada. Tampoco fabrico ni invento nada. Soy un patrullero que pasa calor en verano y frío en invierno, como casi todos, y que me harté de eso y busqué una solución. Si tú eres policía, pero estás fresquito en verano y calentito en invierno, nada de lo que voy a contar a continuación de va a interesar.

Hace apenas un mes me han dado un chaleco de dotación, con funda exterior serigrafiada y todo.

Estoy como un niño con zapatos nuevos.

Ya puedo jubilar mi viejo Rabintex Knightex de diez años.

Yo soy de los que lleva el chaleco siempre que patrullo.

Siempre.

Y este verano, en Mallorca, con las olas de calor que hemos pasado, te puedo asegurar que algunos días ha sido un auténtico suplicio hacerlo.

Pero de pronto, un viejo rumor se convierte en realidad y reparten chalecos a todos los policías interesados.

Muchos fuimos corriendo a por el nuestro.

Que maravilla. Nuevecito con su bolsa y todo.

Y encima con funda exterior.

Pienso “ahora ya no pasaré tanto calor”

Bueno…

Aunque es verdad que llevarlo exterior es mucho, mucho mejor que llevarlo interior (al menos en lo que a calor se refiere) tampoco es ningún chollo.

Acabo todos los servicios sin excepción con la parte de arriba del uniforme empapada de sudor.

Pero bueno, lo considero un mal menor, teniendo en cuenta para qué sirve el chaleco.

Pero resulta que, con el paso de los días, veo que prácticamente nadie lleva su nuevo chaleco puesto.

Algunos lo pasean en la bolsa en la que lo recogieron el primer día.

Del Cuartel al coche al principio del servicio.

Del coche al Cuartel al finalizar.

Otros ya ni lo sacan de la taquilla.

Y todos por el mismo motivo: “es que da mucho calor”

Pues vaya.

Me dan ganas de enseñarles lo que les ocurrió a unos gendarmes franceses en la plaza frente a Nôtre Dame en junio de 2017, atacados por un hombre al grito de “esto es por Siria”.

O lo ocurrido en las Ramblas de Barcelona en agosto de ese año, donde un yihadista atropelló a más de un centenar de personas y luego huyó a pié, seguramente armado.

O el ataque sufrido por policías israelíes en la puerta Shalshelet, en Jerusalén, a manos de dos adolescentes que les acometieron con cuchillos mientras charlaban en grupo tranquilamente.

O el reciente ataque a policías de CNP en Carabanchel que pudimos ver en vídeo y que analizo en el blog.

Parece que aún no nos ha quedado claro que por el simple hecho de llevar uniforme de policía, somos un blanco potencial.

Y no solo hablo de yihadistas, sino de etarras (que no actúan desde 2009, precisamente en Mallorca, pero que conservan capacidad operativa), de enfermos mentales, de personas con ánimo de venganza…

Es verdad que se pasa calor con el chaleco puesto.

En verano es inevitable notar como te caen las gotas de sudor por la frente, mientras estás actuando en la calle o de punto fijo.

Acudir a una llamada a un piso sin aire acondicionado y notar cómo desprendes calor por todo tu cuerpo.

Regular en un accidente de tráfico con la camiseta empapada en sudor, que se te pega y despega en función de cómo muevas el brazo.

El olor que sube hacia tu nariz cuando te sujetas el chaleco por la parte del cuello y lo separas un poco de tu cuerpo…

Estas sensaciones, y otras más desagradables, que sientes por el simple hecho de querer cumplir con tu deber y tu obligación con las máximas garantías de seguridad.

¿No estaría bien que fabricasen chalecos con algún sistema de refrigeración?

¿Cuánto darías por poder insuflarte aire fresquito por debajo de la camiseta en verano, mientras te asas al sol con el chaleco puesto?

Molaría

Pero mientras eso ocurre, y los ingenieros que diseñan el chaleco inventan fundas refrigeradas y ventiladas, existe una solución intermedia.

Antes de nada déjame decirte que nada de lo que existe en el mercado para aliviar estos calores es la panacea.

No vas a pasar de achicharrarte dentro del chaleco a sentirte como en medio de un bosque con la brisa soplando en tu espalda.

Olvídate.

Eso no existe.

Si llevas el chaleco vas a pasar calor.

Pero si puedes elegir entre pasar calor y sufrir un calor insoportable, ¿qué escogerías?

Pues investigando sobre el asunto encontré por internet dos soluciones para el mismo problema.

Lo malo es que, de todas las reviews y comentarios revisados, solo una parece ser positiva, mientras que a la otra la califican como de inservible.

Bueno, tal vez no sea tan malo.

Al fin y al cabo, a mí me lo pone más fácil, porque prefiero tener clara la elección antes que tener que elegir a ciegas entre dos productos que no puedo saber cual es el mejor hasta que no los pruebe.

Lo bueno de las redes sociales es que te ponen en contacto con mucha gente de tu sector.

Incluso de algunos que ni siquiera viven en tu país.

Lo digo porque en Estados Unidos nos llevan un par de años de ventaja combatiendo este problema, así que solo tuve que revisar cuentas y perfiles diversos para ver claramente cuál era el producto favorito de los polis americanos.

El nombre ya lo dice todo: TacVent

Se trata de una membrana de goma, con forma ondulada y con muchos agujeros, que permite circular el aire entre tu cuerpo y el chaleco.

Se pega mediante velcro a la funda y crea un pequeño espacio que hace que el calor pueda subir y no se acumule.

Cuando ví los primeros vídeos de revisiones, la gente que lo probaba hablaba de lo que sentían al llevarlo:

  • Se nota el aire subir desde tu barriga, y esa sensación es genial.
  • El calor sale por la parte de arriba
  • Cuando acabas el servicio no tienes el uniforme empapado
  • Odio apestar a sudor a mitad de servicio, y con esto lo evito
  • Reduce el trauma si recibes un disparo

La verdad es que, visto lo visto, la diferencia entre llevar el chaleco y sufrir con el chaleco es solo cuestión de un simple producto.

Y yo tengo claro que durante el servicio quiero llevar el chaleco puesto, porque nunca sabes qué puede pasar.

Me sigue llamando la atención que sea visto como la excepción y no como la norma.

Mira, la última vez que tuve que hacer una peatonal fue un 2 de septiembre (en Mallorca significa caminar a 35 grados al sol)

Al regresar al cuartel, siendo ya las ocho y media de la tarde, me crucé con un grupo de compañeros que salían en ese momento.

Pues bien, de todos (seis policías en total) yo era el único con el chaleco puesto.

Y lo mejor.

Lo primero que dijeron al verme fue “¿llevas el chaleco puesto?”

En fin.

Hay que evitar esto.

Quiero contribuir a cambiar esto.

Así que, en la medida de mis posibilidades, que a día de hoy se limitan a esta web (cosa que no es poco) voy a intentar que la seguridad de todos mejore.

Es por eso que te recomiendo el TacVent

Yo lo tengo claro.

Quiero llevar el chaleco, quiero ir seguro, pero no quiero pasar calor como una lagartija en el desierto.

¿Es la ostia y ya no sudaré en verano?

Por supuesto que sudarás. No es una nevera. Es una lámina de goma ondulada pensada para que circule el aire entre tu cuerpo y el chaleco.

Te bajará la temperatura del cuerpo (algo más de catorce grados). Pero si en verano solo yendo en camiseta ya sudas, con el chaleco y el TacVent también sudarás, pero ni mucho menos tanto como si no lo llevaras.

Ni de lejos.

¿Tiene alguna otra ventaja?

Pues mira, además de permitir que no pases tanto calor, las pruebas muestran que si recibes un impacto de bala, el trauma es inferior.

Las normas de regulación de los chalecos, permiten cierto trauma en caso de impacto.

Es lo que se deforma la placa como máximo en caso de recibir un tiro.

Las normas NIJ STD 0101.03 y NIJ 0101.04 (las americanas) permiten una deformación de 44mm

Imagínate lo que debe doler que te hundan las costillas. Es como un martillazo.

Vale, el disparo no te ha atravesado.

Pero el dolor va a ser tremendo.

Pues gracias al TacVent, ese trauma se reduce.

¿Como sabré si funciona?

Esa pregunta es fácil. Solo tienes que probarlo.

Puede que no lo necesites.

O que incluso pienses que no es necesario.

Bien, supongo que cada uno gestiona sus incomodidades como quiere.

Pero si lo pruebas vas a notar la diferencia. Y esa es la mejor prueba.

Pero tú, ¿porqué hablas tan bien del TacVent?¿Te llevas algo a cambio o qué?

Por supuesto!

Soy tan egoista o más que cualquier otro.

Si mucha gente lo tiene, más compañeros llevarán el chaleco durante todo el servicio, y si ocurre algo grave, no me quedaré solo y sin apoyo.

Imagínate que, por desgracia, te encuentras con un tío armado.

Si solo tú llevas el chaleco, ¿detrás de quién piensas que van a refugiarse los compañeros?

Y si es un cuchillo aún, pero como sea un individuo con una pistola, vas a pasar a ser un escudo humano.

Pero si todos los que están en el incidente llevan chaleco antibalas puesto, la cosa cambia.

Y ahí es dónde yo quiero llegar.

¿Es egoista? Claro que sí! Quiero tener las mismas posibilidades que cualquiera de volver vivo e indemne a casa después de cada servicio.

Por eso lo recomiendo.

Pero, la mayoría de las actuaciones a las que acudo no son con arma de fuego

¿Estás seguro? SIEMPRE que vas a un servicio hay un arma de fuego presente… la TUYA!

Sin contar con la del compañero, si es que vas en binomio.

Las situaciones con las que nos encontramos son tan variadas, diversas e imprevisibles que llevar el chaleco puesto debería ser obligatorio.

Mira.

Hace unos años, unos compañeros fueron comisionados a una vivienda de noche porque los moradores estaban haciendo una fiesta y molestaban a todos los vecinos.

Al llamar a la puerta, cuatro individuos ebrios salieron a la puerta, y tras discutir con los compañeros, agarraron al primero y estiraron de él hasta meterlo dentro de la vivienda.

A continuación cerraron la puerta, le arrinconaron y empezaron a agredirle.

Imagina la desesperación del compañero de fuera, que hizo todo lo posible por tumbar la puerta y entrar a por su binomio.

No pudo. Y te aseguro que es un tio grande y fuerte.

A pesar de lo aparatoso, como el policía que estaba siendo agredido está muy musculado y también es grande, aguantó los golpes sin desfallecer y defendiéndose como pudo.

La cosa acabó echando la puerta abajo al poco de llegar las patrullas de apoyo y deteniendo a los cuatro sujetos.

Mucho miedo y desesperación, pero ninguna lesión de gravedad.

Ahora, llegados a este punto, viendo lo que puede pasar en una simple queja de ruidos, a las que acudimos decenas de veces cada noche, ¿no crees que deberías llevar el chaleco siempre?

¿O acaso tienes la seguridad total y absoluta de que a tí nunca te van a quitar tu arma después de agredirte o que se la van a arrebatar a tu compañero?

¿Estás seguro de que es imposible que en un servicio comprometido a un compañero se le escape un tiro y te dé a tí?

Lo ideal sería que los propios departamentos de Armamento de cada policía, dotasen a sus agentes de un TacVent o similar con cada chaleco.

Pero ya sabemos que el confort de los policías no es una prioridad de las jefaturas en general.

Por eso, de momento, cada uno debe comprarse el suyo y empezar a marcar la diferencia por uno mismo.

Además, si te fijas, verás que los enlaces de este artículo, al igual que el enlace en el apartado de “Recursos” de la web, conducen directamente a la web del distribuidor en España.

Ve a su web y cambia tu forma de afrontar los servicios cuando hace calor

Y hasta aquí mi análisis personal y particular de este producto.

Si no estás de acuerdo, o por el contrario te encanta, me gustaría saber tu opinión.

Visita la sección de Contacto y házmelo saber.

Un saludo

Y ten cuidado ahí fuera!